Estados Unidos e Israel lanzan ofensiva contra Irán

El punto de inflexión del conflicto ocurrió cuando ataques de precisión en Teherán acabaron con la vida del Líder Supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, y varios altos mandos de la Guardia Revolucionaria.

2 de Marzo del 2026

En un giro dramático que ha puesto al mundo al borde de una conflagración global, las fuerzas militares de Estados Unidos e Israel iniciaron este 28 de febrero de 2026 la denominada "Operación Furia Épica". El ataque coordinado, supervisado por el presidente Donald Trump, ha tenido como objetivo principal el desmantelamiento de la infraestructura nuclear y de misiles de la República Islámica, marcando el inicio de lo que analistas ya califican como la guerra más significativa en la región en las últimas décadas.

El punto de inflexión del conflicto ocurrió cuando ataques de precisión en Teherán acabaron con la vida del Líder Supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, y varios altos mandos de la Guardia Revolucionaria. Mientras que Washington e Israel defienden la ofensiva como una medida preventiva necesaria para evitar que Irán se dote de armas atómicas, el gobierno iraní ha respondido con una lluvia de misiles balísticos y drones dirigidos contra Tel Aviv, Haifa y diversas bases estadounidenses en el Golfo Pérsico, incluyendo impactos reportados en el portaaviones USS Abraham Lincoln.

La magnitud del enfrentamiento ha provocado una crisis humanitaria inmediata y una parálisis económica global. Los informes desde el terreno indican cientos de bajas en ambos bandos y daños severos en zonas residenciales de Teherán y Beit Shemesh. El cierre de facto del Estrecho de Ormuz por parte de las fuerzas iraníes ha disparado los precios del petróleo a niveles históricos, amenazando la estabilidad de los mercados financieros internacionales y la seguridad energética de Europa y Asia.

A medida que el conflicto entra en su segundo día, la comunidad internacional observa con alarma la expansión de las hostilidades hacia el Líbano, Yemen e Irak, donde milicias aliadas a Teherán han activado frentes secundarios. Con el despliegue de un segundo portaaviones estadounidense, el USS Gerald R. Ford, y la movilización de 100.000 reservistas israelíes, la región se sumerge en una incertidumbre absoluta. El éxito o fracaso de este intento por forzar un cambio de régimen en Irán definirá el equilibrio de poder en el siglo XXI.